El blog de Alfonso Balmón Jiménez
 
Soledad y Libertad
 

Tú, mi fiel acompañante, mi mortífero amigo cubierto por las profundidades del pensamiento más intimo, mi protector, mi almacén de recuerdos no percibidos, tú, mi otro pedazo. La persona que en ocasiones es el tintineo más odioso que emerge entre la soledad del habitáculo y, que en muchas otras ocasiones, planta batalla al otro, la voz más grave, la fuerza de la razón. Dime ¿Qué es para ti la soledad?

La soledad es un concepto repelente para una sociedad esclava del dinero, una sociedad que se refugia en ese estrepitoso sentimiento que es amor, ya que dentro de los muros y atalayas del materialismo es de lo poco que les hace sentir humanos. Aprender a dialogar con la soledad hace a la persona invulnerable, fuerte, un magnifico hombre pensador capaz de romper cualquier barrera, un hombre (mujer) cercano a la verdadera libertad. Es capaz de dividir su realidad, la realidad de otros y la “autentica” realidad.

El temor a la soledad no es más que el miedo a lo desconocido, a lo intocable, al angustioso vacío y al olvido, un miedo a la libertad. Podemos hablar de otra forma de libertad, la libertad como la unión de dos almas en la conjunción de la máxima abstracción, el amor. Pero si ubicamos estas dos almas en el centro de todo convencionalismo, sujetas a todo lo asimilado tras siglos de educación en la pobreza de la no libertad del alma, nos encontramos que este acto de abstracción está cegado y encerrado en leyes antihumanas y esclavizadas por múltiples influencias que me atrevería a declarar como incierta.

Nos obligaron a abnegar de la soledad y del al sentimiento de amor como libertad, y en este mundo ya no somos nada, si para nosotros la nada es el sin sentido. Y que camino nos dejan, sujetarnos a un clavo ardiendo, ser presos de la angustiosa esperanza que nos impide enfrentarnos con valor y fuerza al dolor. La maldita esperanza que lo único que hace es prolongar y ocultar la agonía del alma frente a su más inmediato destino, la muerte, un derecho natural tanto como la vida.

Si la libertad es la condición del que no es preso o esclavo, de obrar libre de acuerdo a tu responsabilidad… No sé si podríamos decir que realmente somos libres, ya que indudablemente somos presos de alguna situación, creencia, de la imposición social para tener una manera de ser, de pensar… , si tenemos en cuenta que nuestras acciones van precedidas de una personalidad heredada y educada día a día no seríamos tan responsables de nuestros actos como se dice. Ya solo nos quedan las otras formas de libertad, las cuales, están realmente jodidas.

Hay muchas formas de quitar la libertad…

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