El blog de Rafa Yuste
 
Necesidad y deseo
 

Los humanos nos movemos entre la necesidad y el deseo. Bien es cierto que el deseo es casi siempre expresión de la necesidad. Necesito comer y deseo el alimento. No habrá un mundo justo y libre mientras haya personas insatisfechas en sus necesidades primarias, elementales: Primero sea el pan, después la libertad, la libertad con hambre es una flor encima de un cadáver (Pedro Casaldáliga).

Pero no habrá un mundo justo y libre hasta que los deseos dejen de confundirse con las necesidades. Si quieres un mundo justo y libre, atempera tus deseos, no hagas de ellos necesidades ilimitadas: Vive sencillamente para que otros puedan sencillamente vivir. Porque la tierra puede satisfacer las necesidades de todos, pero no la avaricia de todos. (Gandi).

Satisface tus necesidades de forma libre, no según la ley del deseo. En cómo satisfaces tus necesidades se muestra la persona que eres, los valores que orientan tu vida, las creencias que conforman tu sustrato moral. Satisfacer necesidades no es un rasgo propio de nuestra especie, sino algo común animal, más aún, algo común a todos los seres vivos. Sólo la libertad en el modo de satisfacer tus necesidades es un rasgo típicamente humano. Descubre tus verdaderas necesidades, no te dejes atrapar por supuestas necesidades deseos.

La hegemonía del mercado nos ha hecho llegar a un mundo irracional de preferencias de consumo. Míralas y piensa si responden a necesidades razonables:

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¿Quién ha de decidir tu modo de satisfacer las necesidades? ¿No eres tú? ¿La demanda solvente? ¿Y quien está moralmente autorizado a tomar la decisión de lo que hay que producir? ¿No deberían determinar la necesidades la producción y no la producción las necesidades?

La clave de las sociedades consumistas ha estado en hacernos creer que somos lo que consumimos, que nuestro éxito y nuestra felicidad personal dependen de la acumulación de bienes del mercado. Nuestro engaño es su éxito.

[i]La conciencia ética incluye un saber acerca de lo justo y acerca de lo bueno. Propiamente del hecho de ser consumidor no se sigue obligación alguna. Si el consumidor ha de ser éticamente responsable es porque es consumidor y ciudadano, ciudadano de un mundo que es ya global, y de la ciudadanía, que no es simplemente un hecho sino una elección, se deriva un compromiso, el compromiso ético de cambio de un mundo que es patentemente injusto[/i] (Adela Cortina).

La diferencia entre consumo responsable y consumismo señala el umbral entre la satisfacción libre y racional de necesidades reales tendente a la calidad de vida, y la satisfacción dependiente e irracional de necesidades aparentes tendente a conseguir un efímero disfrute. Consumo habla de libertad y responsabilidad, de calidad de vida y autenticidad, consumismo habla de vernos atrapados, irresponsables, de cantidad, de inautenticidad.

Sin ánimo de aguar las fiestas, ahí van algunas razones para no dejarnos seducir por la incultura consumista en este mes:
1ª Lo que somos, nuestra identidad, no depende de lo que tenemos. En cambio, el consumo compulsivo, el consumismo, nos hace creer que somos por lo que tenemos.
2ª Nuestro éxito no depende de lo que consumimos. En cambio, el consumismo nos hace creer que éxito está ligado a nuestra capacidad de consumo.
3ª La calidad de vida no depende de la cantidad de bienes que podemos adquirir. El consumismo nos hace creer lo contrario.
4ª La autenticidad de vida está más ligada a la integración personal, al tiempo personal disponible, a la salud, a la amistad, a la familia y a otros placeres nada costosos. En cambio el consumismo nos liga a la lógica del exceso de trabajo, a la carga de tensión, a la falta de calma para la convivencia, a la hipoteca del presente.
5ª El consumo está ligado a la soberanía personal sobre nuestras compras. El consumismo a la moda, a los reclamos publicitarios, a irracionalidad.
6ª La austeridad es un estilo de relación con las cosas que las valora por su uso, las cuida, no abusa. El consumismo es un estilo de relación con las cosas con descuido, despilfarro, abuso, saturación, mal uso.
7ª Los cambios de estilo de vida consumista a un estilo de vida de consumo responsable aportan más solidaridad a un mundo que necesitaría tres planetas como el nuestro para conseguir para todos el nivel de consumo de los países más desarrollados.
8ª La sencillez de vida está éticamente respaldada: es universalizable. El consumismo derrochón es una ofensa ética.
9ª El consumo responsable va unido a nuestro tiempo interior, a reconciliarnos con nuestro cuerpo, a desarrollar nuestra capacidad para contemplar. El consumismo promueve un concepto de felicidad que nos expropia de nuestra humanidad.
10ª Cambiar nuestro estilo de consumo es más eficaz para humanizarnos y humanizar nuestro mundo. El consumismo es un camino de alienación.

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