El blog de Rafa Yuste
 
La amistad
 

De los cuatro amores humanos - el amor familiar, el amor erótico, el amor de caridad y el amor de amistad- la amistad es el amor menos instintivo, el menos biológico, el menos gregario, el menos necesario para sobrevivir. Es, sin embargo, el más generoso, el más gratuito, el más desinteresado.

Sin el afecto de nuestros padres o de quienes han ocupado su lugar, apenas llegaríamos a contraer la humanidad. Dice Fernando Savater que la humanidad se nos contagia, sobre todo, a través de la mirada afectuosa y persistente de nuestros padres. El amor erótico tiene, como el afecto, un fuerte arraigo instintivo. Aunque luego, en sus expresiones, lo hayamos desarrollado en cultura y hayamos sofisticado sus formas de satisfacción. La especie humana es la que más ha desarrollado el amor que llamamos caridad (aunque la palabra está tan desprestigiada que mejor sería hablar de solidaridad): padecer con el que padece y aliviar su sufrimiento, no abandonar a quien no puede valerse por sí mismo. Sin ello, la convivencia en sociedad sería mucho más difícil y ser humanos sería algo menos amable. Sin esos tres amores, la propia vida y la vida en común, o no serían posibles o serían inhumanas. El cuarto amor, la amistad, es el menos biológicamente necesitado. Sin él podemos vivir y convivir. Ello, sin embargo, en nada rebaja esa forma de amor, y sabemos que es valorada y ansiada por todos nosotros.

Me vais a permitir, amigas y amigos de Ochavillo, que escoja la amistad para hablar del amor. Entre otras razones porque es la forma de amor para la que me siento personalmente más dotado y, en cierta manera, más legitimado para hablar. De los demás amores sólo tengo experiencias incompletas (por ejemplo, no tengo hijos).

La amistad la valoramos tanto que cuando queremos engrandecer otra forma de amor (entre padres e hijos, por ejemplo, e incluso entre parejas), solemos oír decir que mi hijo o mi hija, mi compañero o compañera “son, además, mi amigo o mi amiga”. Aunque también es verdad que, a veces, es el afecto familiar el que nos sirve para reforzar el amor de amistad: “es para mí más que un amigo, es como un hermano”. Parece, pues, que cuando la amistad está presente el amor se vive con gran plenitud.

Alrededor de la amistad cultivamos las virtudes morales que engrandecen nuestra personalidad: la lealtad, el cuidado, la comunicación, la sinceridad. La amistad ahuyenta, por el contrario, los vicios que degradan y hasta envilecen el amor: la desconfianza, los celos, la envidia, la posesión del otro. Los amores satisfacen necesidades humanas y la amistad satisface una de las más sublimes necesidades: ahuyentar la soledad y gozar de la compañía.

El placer de la amistad, si no es el más fuerte, es el más elevado: no está fundado en la carne (ni por consanguinidad ni por deseo carnal), es material y espiritual a la vez, participa del goce estético, puede expresarse con todos los sentidos, pero, sobre todo se expresa con la mirada. Se nutre de la presencia y también de la memoria. Es persistente, pero con esa persistencia del cariño más pertinaz y verdadero que la propia pasión. Las alegrías son menores si no son compartidas con los amigos y las pernas también son menores si la compartimos con ellos. Sólo ante los amigos y amigas desnudamos de verdad el alma.

Hablar de la amistad, en cuanto forma de amor humano, es también, amigos y amigas de Ochavillo, hablar de sufrimiento. Un ser que ama es, por esencia, un ser que padece. Sufrimiento por la ausencia, por el olvido, por la ruptura, por la traición. Cultivar la amistad es no permitirse nunca la duda, no someterla a prueba, excusar sin límites, creer sin límites, no reprochar jamás.

Confieso que he vivido porque he tenido amigas y amigos. La amistad es una de las cosas que dotan a la vida de sentido y la llenan de alegría. Gracias, amigas y amigos.

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Una vez escribí, en aquellos cuadernos, ya amarillos, en que recogía mis pensamientos, en mi "Casi diario", que mi vida se había construido con millares de ladrillos... y todos tenían un nombre.
Miles de personas han pasado por mi vida. Entre miles de personas he pasado en los caminos de mi vida. Abrí mis puertas y ellos abrieron sus puertas. Ese intercambio a lo que más se ha pareciedo es a la amistad que describes, Rafa. Yo siempre he considerado la amistad como una cercanía sin exigencias, como un estar sin pedir o como estar sin esperar recoger. Es como la forma más simple de encuentro, convivencia, cercanía... Compartir así, sin más, con la mirada clara, con la mano extendida, con la palabra sincera, con la esperanza ilusionada hecha sueño común muchas veces.La amisad fue y es ir juntos, caminar mirando el mismo horizonte, esperar juntos la misma mirada, o mirarse mutuamente.
Cuando edité mi primer libro de poemas, tan pobremente, en mi dedicatoria iban un montón de ladrillos que por aquel entonces formaban parte de la habiación que estaba construyendo. Tú estás y para siempre en mi casa, y Manolo, y Piova, y Arriaza,y el Seco y Josefa la Alegre, y Obdulia, y Julia y Luis y Joaquín y Curro y Paco el pegabarros y María y José y Monse y Sota y Caballo y Pepe, y Tomás y Rosario y tantos otros que no son de Ochavillo.-
Con todos se han creado unos lazos que son tenues pero que no se rompen fácilmente. Tienen la virtualidad de no ser cadenas, de mantener intacta la libertad para poder ofrecer la amistad como lo que es un regalo sencillo, sin compromiso, sin pretenciones,como quien ofrece una flor y ni siquiera espera la limosna de un beso.

No registrado (Paco López.) Comentario realizado el 2 de Diciembre de 2006 a las 23:24:02    Denunciar comentario

Una vez escribí, en aquellos cuadernos, ya amarillos, en que recogía mis pensamientos, en mi "Casi diario", que mi vida se había construido con millares de ladrillos... y todos tenían un nombre.
Miles de personas han pasado por mi vida. Entre miles de personas he pasado en los caminos de mi vida. Abrí mis puertas y ellos abrieron sus puertas. Ese intercambio a lo que más se ha pareciedo es a la amistad que describes, Rafa. Yo siempre he considerado la amistad como una cercanía sin exigencias, como un estar sin pedir o como estar sin esperar recoger. Es como la forma más simple de encuentro, convivencia, cercanía... Compartir así, sin más, con la mirada clara, con la mano extendida, con la palabra sincera, con la esperanza ilusionada hecha sueño común muchas veces.La amisad fue y es ir juntos, caminar mirando el mismo horizonte, esperar juntos la misma mirada, o mirarse mutuamente.
Cuando edité mi primer libro de poemas, tan pobremente, en mi dedicatoria iban un montón de ladrillos que por aquel entonces formaban parte de la habiación que estaba construyendo. Tú estás y para siempre en mi casa, y Manolo, y Piova, y Arriaza,y el Seco y Josefa la Alegre, y Obdulia, y Julia y Luis y Joaquín y Curro y Paco el pegabarros y María y José y Monse y Sota y Caballo y Pepe, y Tomás y Rosario y tantos otros que no son de Ochavillo.-
Con todos se han creado unos lazos que son tenues pero que no se rompen fácilmente. Tienen la virtualidad de no ser cadenas, de mantener intacta la libertad para poder ofrecer la amistad como lo que es un regalo sencillo, sin compromiso, sin pretenciones,como quien ofrece una flor y ni siquiera espera la limosna de un beso.

No registrado (Paco López.) Comentario realizado el 2 de Diciembre de 2006 a las 23:23:52    Denunciar comentario

Una vez escribí, en aquellos cuadernos, ya amarillos, en que recogía mis pensamientos, en mi "Casi diario", que mi vida se había construido con millares de ladrillos... y todos tenían un nombre.
Miles de personas han pasado por mi vida. Entre miles de personas he pasado en los caminos de mi vida. Abrí mis puertas y ellos abrieron sus puertas. Ese intercambio a lo que más se ha pareciedo es a la amistad que describes, Rafa. Yo siempre he considerado la amistad como una cercanía sin exigencias, como un estar sin pedir o como estar sin esperar recoger. Es como la forma más simple de encuentro, convivencia, cercanía... Compartir así, sin más, con la mirada clara, con la mano extendida, con la palabra sincera, con la esperanza ilusionada hecha sueño común muchas veces.La amisad fue y es ir juntos, caminar mirando el mismo horizonte, esperar juntos la misma mirada, o mirarse mutuamente.
Cuando edité mi primer libro de poemas, tan pobremente, en mi dedicatoria iban un montón de ladrillos que por aquel entonces formaban parte de la habiación que estaba construyendo. Tú estás y para siempre en mi casa, y Manolo, y Piova, y Arriaza,y el Seco y Josefa la Alegre, y Obdulia, y Julia y Luis y Joaquín y Curro y Paco el pegabarros y María y José y Monse y Sota y Caballo y Pepe, y Tomás y Rosario y tantos otros que no son de Ochavillo.-
Con todos se han creado unos lazos que son tenues pero que no se rompen fácilmente. Tienen la virtualidad de no ser cadenas, de mantener intacta la libertad para poder ofrecer la amistad como lo que es un regalo sencillo, sin compromiso, sin pretenciones,como quien ofrece una flor y ni siquiera espera la limosna de un beso.

No registrado (Paco López.) Comentario realizado el 2 de Diciembre de 2006 a las 23:23:40    Denunciar comentario

Amigos míos: Pienso/ que el corazón del hombre/ lanza su sangre en un circuito abierto/ que llega al corazón de los amigos/ para volver al nuestro......
y que vivir no es máas que hacer amigos./Que vivimos en ellos./ Que hablar sin ser oidos es estar mudo,/ mirar sin ser mirado es estar ciego,/Que aquél que haya vivido sin amigos/ es que ha soñado ¡y ha olvidado el sueño!, Con estas palabras comienza un poema sobre la amistad del gran poeta canario Pedro Lezcano con el cual compartí una gran amistad. Y una vez más pienso en lo auténtico de sus palabras y aunque no conozco Ochavillo fisicamente si tengo el gusto de conocer a alguno de sus paisanos con los que comparto una linda amistad, por eso,querido Rafa gracias por permitirme ser tu amiga y presentarme y permitirme compartir con ellos ese tesoro que es la amistad. Es la primera vez que participo en un foro.) (Como dice"nuestro" Manolo "cuando se encuentran dos amigos se encuentran dos mundos"....y realmente entonces nos sentimos uno sólo. Así sentí mi estancia entre ustedes. Gracias querido Rafa por regalarme estos amigos nuevos la Pícola canaria¨Pícola tuya y ya compartida

No registrado (Amparo Velázquez-Las Palmas de Gran Canaria) Comentario realizado el 23 de Noviembre de 2006 a las 17:03:04    Denunciar comentario

creo que la verdadera amistad es un sentimiento que une la intimidad de la relación entre dos personas con ese sentimiento de apertura no excluyente, que denota confianza en el ser humano que no es otra cosa que tenerla en uno mismo. Es la amistad el más agradecido entre los afectos, pues es el creado desde casi la nada, desde el inicial conocimiento, desde la convivencia en un teritorio, o en el trabajo; sin embargo, cuando sentimos la llama de esa amistad verdadera, entre otras cosas, sentimos que nos comunicamos a través del amigo con todo lo creado, formando parte de un todo vivificante. Creo que esto es trascendental pues a traves de la amistad proclamamos que somos seres humanos: miembros de la humanidad, reconocidos en nuestra individualidad y satisfechos en nuestra sociabilidad.
Cuando se encuentran dos amigos se encuentran dos mundos. Hace unos días se encontraron los mundos de dos amigos míos(tu ya sabes de que hablo) y fue excitante contemplar como fueron uno sólo. Cómo todos los integrantes hicimos posible la felicidad de todos. No tengo que describir mucho lo que sentimos porque es lo mismo que hemos sentido tantas veces la buena gente de Ochavillo cuando nos entregamos a la amistad.
Es esa buena amistad, amigo Rafa, que a veces tambien te hace sufrir pero ante la que no valen reproches, como tú, una vez más, nos enseñas en este escrito.
Que la vida nos permita encontrarnos muchas veces en un mundo de amistad llamado OCHAVILLO

No registrado (tu amigo Manolo) Comentario realizado el 23 de Noviembre de 2006 a las 11:24:00    Denunciar comentario
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