El blog de Rafa Yuste
 
Educar
 


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Amigos y amigas de Ochavillo: hablar sobre la educación, desde el punto de vista filosófico que en mi blog adopto, es preguntarse qué es, en qué consiste, educar. Es lo que voy a intentar decir hoy. Pero antes tengo que hacer una aclaración. Cuando se habla de filosofía se piensa, sobre todo, en una teoría, en una construcción sistemática con la que dar respuesta a las preguntas que los seres humanos nos hacemos sobre el mundo. Y eso es verdad. Pero no es toda la verdad. La filosofía, desde sus orígenes, no sólo intenta comprender el mundo, sino también transformarlo. La filosofía busca no sólo un conocimiento teórico, sino una sabiduría. Es una práctica encaminada a conseguir una actitud integral correcta ante la vida. Eso debe intentar también la educación, buscar la actitud integral más correcta.

Estamos acostumbrados, cuando hablamos de educación, a pensar únicamente en la escuela, en el instituto, en la universidad. Sin embargo, la educación es tarea de todos: de los padres, de la escuela, de la sociedad, de los medios de comunicación, etc. Hoy da la impresión de que todos hemos “dimitido” de educar. Los padres parecen asistir impotentes al proceso educativo de sus hijos, con la impresión de que son los que menos pintan en él. Los profesores, a quienes más oficialmente se les exige que eduquen, se defienden diciendo precisamente que la educación en la escuela no es posible si no se educa también en la casa y en la solciedad. “Todos enseñan y casi nadie se atreve a educar”, leía hace poco en un artículo de Olegario González. Y, la verdad, no es fácil la tarea de un educador o educadora. Manuel Vicent decía hace unos años, con una buena dosis de humor: “Un buen profesor o maestro tiene que tener el carisma de un presidente del Gobierno, lo que ciertamente está a su alcance; la autoridad de un conserje, lo que ya resulta más difícil, y las habilidades combinadas de un psicólogo, un payaso, un disc jockey, un pinche de cocina, un puericultor, un maestro budista y un comandante de la Kfor". Y Fernando Savater tituló su libro sobre filosofía de la educación [i]El valor de educar[/i]. Si no me equivoco quería decir que educar es algo valioso, pero también que hay que tener valor para hacerlo.

Me pregunto qué hijo o hija me hubiera gustado tener, cómo desearía que fuera un alumno o alumna en cuya educación hubiera participado, qué ciudadano o ciudadana me gustaría encontrar en ellos o ellas. Me enfrento a los mismos dilemas y dificultades de todos vosotros: ¿cómo compaginar que sea una persona completa con la necesidad de que se abra paso en la vida y en el trabajo?, ¿cómo juntar el descubrimiento de su identidad, su pertenencia a una familia, comunidad y Estado, la necesaria cohesión social, con la necesidad de que sea él o ella misma, con su autonomía y originalidad? Yo tengo mis propias ideas y convicciones, ¿debo transmitírselas o ser completamente neutral ante la pluralidad de opciones ideológicas, políticas, religiosas, sexuales y otras diferentes formas de vida? Vayamos por partes. Hoy no voy a hablar sobre contenidos de la educación sino sobre el cómo educar.

Lo primero que me gustaría es que fuera una persona capaz de amar. Y a amar se aprende siendo amado. De modo que querer a la persona, en cuya educación se participa, es la condición más indispensable para educarla realmente.

Junto a ello, me gustaría que comprendiera que formamos parte de una especie, que no partimos de cero, que para ser hombre o mujer hoy día, hay que conocer, lo más que se pueda, lo que han vivido, han sentido, han pensado y han hecho nuestros predecesores humanos. Sin esta disponibilidad para aprender, esta plasticidad, que es también reconocimiento de la ignorancia, no hay educación posible. [i]Enseñar al que no sabe[/i] es una tarea humana indispensable de humanización y socialización.

A partir de ahí, me gustaría comunicarle lo que para mí son valores, cuáles son las actitudes, las creencias, los comportamientos, que considero globalmente correctos. Algunos valores, actitudes y comportamientos nos los ha enseñado la experiencia y la ciencia, pero otros son convicciones, ideas que consideramos valiosas para vivir bien. No pretendería que [i] fuera como yo[/i], pero sí aportarle elementos para que pueda construir su propio modelo de la persona que quisiera ser y del tipo de sociedad a la que quisiera aspirar. Le diría que en todo lo que nos transmiten como conocimientos, como valores o como convicciones, hay siempre ese modelo (las más de las veces oculto) de persona y sociedad. Transmitirlo no es cosa sólo de palabras. Me gustaría que, en todo momento, descubriera esos valores, creencias y comportamientos correctos en mi manera de proceder.

Me gustaría que desarrollara un talante crítico y le advertiría de que, como decía Bertrand Russel, “ha sido costumbre de la educación favorecer al Estado propio, a la propia religión, al sexo masculino y a los ricos”. Pero que eso tiene que cambiar y está cambiando, en parte.

Finalmente, por hoy, me gustaría el hijo o hija que no he tenido y mis alumnos y alumnas aprendieran a respetar a los demás y a hacerse respetar. El respeto nace del convencimiento de la dignidad y la libertad de todo ser humano. Educar es enseñar (sobre todo respetando y amando) que todos los seres humanos somos iguales y que, dotados como estamos de libertad e inteligencia, debemos aprender a convivir fraternalmente.

Ver comentarios

Hola Rafa. Educar, tengo dos hijos uno de casi ocho años- tenia dos cuando te fuistes a Paraguay- e intentamos por todos los medios el darle una educacion abierta, dandole siempre varias opciones para que desde su conocimiento pueda hacerse una idea del mundo al que esta perteneciendo. Y no es facil. Un alumno tuyo, que siempre valoro mucho vuestra educacion. Pedro

No registrado (Pedro Simon) Comentario realizado el 21 de Abril de 2009 a las 18:26:55    Denunciar comentario

pienso, que un parte del problema de la educación esque se ha separado inconscientemete educación de conocimiento, y de sentido común por supuesto.
Y aunque en colegios, institutos ctr.. se exige sin en nuestras casas, en los medios(q son los que manda) no hacen palabra de ello no se va llegar a ningún lado.... pero igual, esque no interesa que la gente tenga todas estas características...
Por cierto me encanta tus entradas, felicidades! ^_^

No registrado (ailofmikimaus) Comentario realizado el 17 de Julio de 2008 a las 16:46:01    Denunciar comentario

Fenomenal Rafa, así deberíamos actuar todos en el difícil pero bonito e importante mundo de la educación, amando, con respeto y solidaridad hacia los demás. Un saludo y un abrazo.

No registrado (Quique) Comentario realizado el 6 de Octubre de 2007 a las 18:50:39    Denunciar comentario
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