El Blog de Irene González Dugo
 
8 de marzo
 

Mañana es ya 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora, y yo con estas cosas me indigno. Tengo claro que quiero la igualdad, que los derechos y deberes de mujeres y hombres deben ser los mismos, pero hay cosas con las que me enfado.




Me enfado con la sociedad hipócrita, con los hombres que van de feministas y miran por encima del hombro a muchas mujeres.

Me enfado porque en el siglo en el que estamos necesitemos este día, necesitemos realmente que nos digan a las mujeres que somos iguales, cuando es una cosa que ya hemos demostrado, que hacemos las cosas igual de bien o mejor, porque ante todo, somos personas.

Me enfado con las leyes de paridad, porque ningún hombre debe estar en el puesto de una mujer si no se lo merece, pero tampoco una mujer en el puesto de un hombre si no se lo merece.

Me enfado con los políticos, los que aprovecharán este 8 de marzo para saludar y sonreír a las mujeres, pero ninguno de ellos (casi) tiene a una mujer al frente de su partido.

Me enfado con los que van a regalar flores a sus esposas, porque demostrar lo que vale debe ser durante todos los días del año.

Me enfado con las estudiantes de periodismo cuyo único objetivo es ponerse guapa para salir en televisión. También con los medios de comunicación, con las cadenas y programas sensacionalistas que colocan a una mujer al frente de los deportes, pero solo aquellas que poco después puedan ser portada de revista.

Me enfado con los grupos de chicos que para felicitar las fiestas o hacer alguna quedada, tienen la necesidad de colgar en las redes imágenes de mujeres semidesnudas, para así llamar la atención de todos.

Me enfado porque incluso las más pro siguen utilizando aquello de “eso es para hombres” o “vamos a hacer un plan sólo de chicas”, donde entran esas cosas de maquillarse y pintarse las uñas, mientras whatsappean lo guays que son.

Me enfado con las mismas que se retraen de dar el primer paso en una relación, y con aquellos que se extrañan cuando una mujer se echa hacia delante.

Me enfado por la discriminación de colores, cuando mi color favorito es el azul, azul-niño para muchos.

Me enfado incluso porque el Avast, Ryanair y otros servicios, me sigan preguntando si el tratamiento es de Sra. o Srta., pero no exista Sr. o Srto.

Y me enfado y me sigo enfadando, por la incomprensión e incoherencia que tengo en mi cabeza. Porque no entra en mi lógica ser diferente por ser mujer, porque no comprendo cómo algunas mujeres se sienten aún discriminadas por ser mujeres, porque para mí es irracional que te cueste llegar a un puesto de trabajo por haber nacido mujer, porque no lo entiendo. Porque a mí me dijeron que podía ser lo que yo quisiera ser y no quiero encontrar problemas por ser lo que soy.




Porque este mundo sigue siendo tan estúpidamente irracional… y me enfado.




Felicidades a aquellos que cada día luchan por que vivamos en un mundo justo, aquellos que educan en la verdad y en la igualdad, los que no se cansan, porque es cierto que nos queda mucho trabajo.

Ver comentarios

Y, ¿tanto enfado merece la pena?.

Dani Hens Comentario realizado el 12 de Marzo de 2012 a las 01:01:42    Denunciar comentario
add
 
Otros artículos del autor
 
 
© Octubre 2010 - Ochavillo.com - Powered by Aldea Digital