Ochavillo en las vivencias de Manuel Delgado
 
HISTORIA DE UN VOTO INVENTADO
 

 Después de cuatro años muy duros, llegó el momento en el que Pedro Confuso, como todos los ciudadanos españoles, estaba llamado a votar. Era 20 de noviembre y la fecha, aunque no le dijera nada especial, inconscientemente se sumaba al malestar que llevaba larvado en las tripas. Ya había votado muchas veces, pero esta vez sentía que no era otra más. Se sentía confuso, inseguro, distinto a esas otras veces en que de forma rutinaria, diligente y mecánica, iba despreocupado a cumplir con lo que siempre sintió como un deber, como cuando iba cada día al trabajo. Sin embargo, el malestar se acrecentó cuando, lleno de incertidumbre, decidió que se dejaría llevar por la costumbre. Cogió la papeleta de siempre entre los envíos postales de los partidos, pero se sorprendió mirándola con dudas, como escrutando. Leyó una lista de nombres que nunca antes leía, pues simplemente se fijaba en que llevara el puño y la rosa. No conocía a nadie. Le sonaba el nombre del primero de la lista, pero no era el nombre que todos sus afines decían reafirmando su voto, respondiendo “como siempre he votado a Felipe”, otros “he votado al capullo” y recientemente “he votado a Zapatero”.



Recordó un comentario de un chico en el bar que dijo que a los diputados los elijen los partidos, no los ciudadanos. Era verdad él iba a votar a una lista de nombres que no le decían nada, que hablarían por él pero nunca los vio, ni habló con ellos, ni le rendirían cuentas de lo que hicieran. Formarían esa masa de gente que veía que se trasformaban en puntos de colores rojos y verdes en una pantalla. Que alguna vez, alguno se había equivocado en su arduo trabajo de apretar el botón que le indicaba su jefe. El mismo jefe que lo había puesto en la lista. El mismo jefe que hacía tres meses los reunió para que nadie se dejara llevar por la tentación de equivocarse votando en contra de lo que les mandaban; una gente de la que antes no sabía nada: LOS MERCADOS. Entonces se preguntó: ¿Si tengo que votar a una gente que no conozco, que no me rinden cuentas y que hacen lo que dicen los mercados, por qué me hacen perder el tiempo votando? Recordó la bajada de sueldos, los despidos de compañeros y su propia incertidumbre en qué le pasará mañana. Miró a su hijo que le dijo que estudiar no le iba a servir de nada y lo difícil que fue darle una respuesta convincente. Se le vinieron a la mente las imágenes del vecino al que habían echado a la calle por quedarse en paro. Se le agolparon las preguntas y no tenía respuesta. Después del ruido de una campaña de descalificaciones, después de medio año de protestas, después de tres años de anuncios de catástrofes, ninguna respuesta le parecía dar con la salida. Estaba siendo consciente de que siempre votaba inconscientemente para después unirse a la crítica fácil al día siguiente. Eso le hacía sentir mal y quería salir del atolladero.


El hijo, que aún no votaba, le miró, comprendió la situación y le dijo: Si ellos no cambian ¿por qué no cambias tú? No hagas lo de siempre y todo será distinto. Haz como ellos, haz lo que no esperan. Los que han usado tu voto contra ti no merecen conservarlo. Pregúntate si confías en que alguien diga mañana lo que tú dirías, si defenderá lo mejor para nosotros, para la gente común. Si es así vótalo.


Fue a votar. Salió con una sensación de alivio pasajero. Algo le decía que debía seguir cambiando sus rutinas, que eran las de todos, la tele, el futbol los domingos, la partida de dómino. Había escuchado que gente como él se reunían para conversar en la plaza de su barrio, que habían ayudado a una persona que no podía pagar su hipoteca, y que querían elegir directamente a los que van en las papeletas, y que por tanto respondan de sus actos ante los ciudadanos; también querían que el voto que él había elegido, como todos los votos, sean tenidos en cuenta por igual.


DECIDIÓ CAMBIAR Y ESO LE CAMBIÓ. NECESITABA SEGUIR PUDIENDO DECIDIR. Ahora ya se sentía mejor, sintió un extraño poder, una extraña alegría, una extraña esperanza.






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